Agroecologia: principios y estrategias para una agricultura sustentable en la America
Latina del siglo XXI
Miguel A. Altieri
Clara
I. Nicholls
Universidad de California,
Berkeley
Introduccion
Durante “ la decada perdida” y los
anos 90s, America Latina paso por periodos de crisis economica caracterizada
por extraordinarios costos ambientales y sociales, en la mayoria
de los casos no contabilizados por la economia neoliberal. A pesar
de numerosos proyectos internacionales/nacionales de desarrollo rural,
la pobreza, la inseguridad alimentaria, el deterioro de la salud
y la degradacaion ambiental fueron problemas que continuaba aquejando
a la problacion rural. Cada vez se hacia mas evidente que los modelos
convencionales de modernizacion de la agricultura, basados en monocultivo
de- pendientes de un alto nivel de insumos agroquimicos, eran un
modelo no viable desde el punto de vista social y ecologico.
En la medida que los paises Latinoamericanos
se insertaban en el orden economico internacional, el modelo agroexportador
se expandia en ausencia de una distribucion efectiva de las tierras,
beneficiando en primer lugar a los productores mas ricos que controlaban
los mejores terrenos. Estos cambios acentuaron la brecha entre campesinos
y agricultores empresariales desencadenando una serie de procesos
y tendencias preocupantes que se reflejaban en el aumento de la pobreza
rural, la inseguridad alimentaria y la degradacion de los recursos
naturales. Este escenario no ha cambiado desde que el nuevo siglo
empezo y aun constituye un desafio inmenso para cientificos, politicos
y agricultores para articular una vision de una agricultura que sea
economicamente viable y mas competitiva pero que a la vez sea socialmente
mas justa y ecologicamente mas sana. Hay que reconocer que a pesar
de las deficiencias internas, fuerzas externas a la region como la
globalizacion, la emergencia de la biotecnologia y el creciente control
corporativo del sistema alimentario han jugado un papel clave en
determinar el pauperrimo estado del arte de la agricultura Latinoamericana
a comienzos del siglo XXI.
Los ultimos 10 anos
Desde la Cumbre de Rio hasta hoy, la situacion de la agricultura en America
Latina no ha cambiado, mas bien se ha empeorado:
- 73
millones de los 123 millones de personas que habitan las zonas
rurales aun viven en la pobreza, cifras que tienden a agravarse,
especialmente entre la poblacion indigena. La poblacion campesina
en las laderas representa el 40-50% de la poblacion rural pobre.
- La
agricultura campesina ocupa unas 60 millones de hectareas, caracterizandose
por un tamano medio de finca de 1.8 hectareas ( las cuales se continuan
subdividiendo), sistemas en los cuales se genera el 41% de la produccion
agricola para el consumo domestico, o sea el 51% del maiz, 77%
de los frijoles y 61% de las papas. Esta produccion campesina continua
subsidiando la demanda urbana por alimentos al recibir precios
bajos por sus productos. La caida de precios de los productos campesinos,
la falta de credito y la distancia a mercados son todos factores
que contribuyen al empobrecimiento de los agricultures pequenos.
- Los
campesinos ademas continuan siendo marginados por los avances tecnologicos;
en Mexico menos del 12 % adoptaron variedades mejoradas y solo
el 25 % han incoprorado fertilizantes. En los Andes, menos del
10% de los campesinos han tenido acceso a fertilizantes y variedades
nuevas de papas. En otras palabras la mayoria del campesinado aun
maneja sus sistemas con tecnologias de bajo insumo, en algunos
casos por condiciones de pobreza, pero en muchos casos voluntariamente
por tradicion etnoecologica.
- La
produccion de alimentos basicos ha crecido muy por debajo de la
produccion de forrajes para el ganado y de cultivos comerciales
(no tradicionales ) para la exportacion. Mientras que los ingresos
por exportacion han declinado para café, cacao y algodon, las exportaciones
de soya , flores y hortalizas se han incrementado entre 4-ll%.
- La
tenencia de la tierra se torna cada vez mas concentrada en manos
de grandes empresarios
y corporaciones que controlan las mejores tierras, suelos y recursos
hidricos para la produccion de cultivos de alto valor commercial.
La falta de oportunidades economicas en el area rural forzan a
la migracion de miles de personas, en especial jovenes, contribuyeno
a la feminizacion y ancianizacion del agro.
- La
agricultura comercial y de exportacion ha conllevado al incremento
en el uso de agroquimicos.
La region consume el 9,3% de los pesticidas utilizados
en el mundo. Solo en America del Sur se invierten mas de 2.700
millones de dolares anuales en importacion de pesticidas, muchos
de ellos prohibidos en el norte por razones ambientales o de salud
humana. Muy pocos estudios han medido el impacto ambiental y social
de esta intensificacion agroquimica, pero se sospecha que supera
los 10 mil millones de dolares al ano, si se cuantificaran los
costos ambientales de contaminacion de aguas y suelos, danos a
la vida silvestre y el envenenamiento de personas. Estos costos
no incluyen los impactos ambientales asociados (
contaminacion de aguas con nitratos, eutroficacion de rios y lagos,
etc) con el incremento del uso de fertilizantes nitrogenados ni
los problemas de salinizacion ligados al riego en zonas no apropriadas.
Hacia fines del siglo XX ya existian
fuerzas que determinaban no solo que se produce, cuanto y como, sino
tambien que se investiga , como , por y para quien. Aunque hay muchas
fuerzas en juego, se podria afirmar que las principales son:
- la
emergencia del sector privado como actor predominante en la investigacion,
y la dominanacia del Mercado agricola y tecnologico por un conglomerado
de corporaciones que, combinado a un monopolio de patentes, tienen
un control sin precedente sobre la base biologica de la agricultura
y del sistema alimentario en general. Los sistemas actuales de
proteccion de derechos de propiedad intelectual han tendido a aumentar
el costo de control de transferencia tecnologica norte-sur, los
cuales pueden dejar a los paises latinoamericanos ( en especial
el campesinado) literalmente fuera del ambito del acceso al nuevo
conocimiento. De hecho, los derechos corporativos sobre los genes
obligan a cualquier institucion publica a negociar licencias con
varias companias biotecnologicas antes de que estas puedan liberar al campo una variedad
de cultivo geneticamente modificada, que pudiera ser de utilidad
a agricultures pobres. Esta tendencia puede constituir una oportunidad
mas que un obstaculo para re-orientar la produccion hacia una linea
mas agroecologica basada en el bien comun.
- Aunque
se piensa que la apertura de la economia mundial conjuntamente
con la liberacion arancelaria trae consigo la posibilidad de que
los agricultores de la region puedan vender en mercados hasta ahora
inaccesibles; como sabemos esto no es real ya que en la ausencia
de subsidios, los precios agricolas tienden a aumentar y los primeros
en beneficiarse son los agricultores del Norte cuya agricultura
se subsidia cada vez mas. La globalizacion obliga a los paises
latinoamericanos a reducer los niveles de proteccion para los productos
domesticos y eliminar las barreras para la importacion ilimitada
de productos europeos y norteamericanos. La experiencia de Haiti
uno de los paises mas pobres es ilustrativa. En l986 Haiti importaba
alrededor de 7000 toneladas de arroz, porque la mayor parte se
producia en la isla. Cuando abrio su economia, la isla fue inundada
por arroz subsidiado de
USA, llegando a importar en l996, 196 mil toneladas de arroz a
un costo de US $ l00 millones anuales. No solo Haiti se hizo dependiente
de importar arroz sino que el hambre se incremento.
- La
difusion de la biotecnologia como paradigma tecnologico prioritario,
desplaza a otros enfoques mas integradores y holisticos en las
universidades y centros de investigacion y la siembra masiva de
cultivos transgenicos ( en especial en Argentina, Chile y por contrabando
en Paraguay y Brasil) comienza a desencadenar un proceso con efectos
socioeconomicos y ambientales mas dramaticos que los experimentados
con la Revolucion Verde. En Argentina la siembra de soya transgenica
resistente al Round-up al facilitar el manejo de malezas, ha sido
un instrumento efectivo para concentrar tierra, ya que la manera
de sobrevivir en la agricultura de ese pais es hacerse cada vez
mas grande, con el consiguiente aumento en area de soya transgencia,
uso de glifosato y un decremento en el numero de propiedades agricolas.
En Mexico la contaminacion de variedades criollas de maiz en Oaxaca
es el primer signo de que la integridad genetica del centro de
origen mundial de maiz se puede ver comprometida. En Chile, las corporaciones usan el doble
verano del sur para multiplicar sus semillas transgenicas, en ausencia
de todo monitoreo sobre posibles impactos del flujo de genes en
el polen sobre poblaciones de insectos lepidopteros o plantas silvestres
emparentadas, o de los culivos BT sobre organismos beneficos en
el suelo. Los efectos ecológicos de los cultivos obtenidos vía
ingeniería genética no se limitan a la resistencia de plagas o
a la creación de nuevas malezas o razas de virus. Los
cultivos transgénicos pueden producir toxinas ambientales que se
movilizan a través de la cadena alimentaria y que pueden llegar
hasta el suelo y el agua afectando así a los invertebrados y probablemente
alteren procesos ecológicos como el ciclo de los nutrientes. Aún
más, la homogeneización en gran escala de los terrenos con cultivos
transgénicos exacerbará la vulnerabilidad ecológica asociada con
la agricultura en base a monocultivos . No es aconsejable la expansión
de esta tecnología a los países de la region. Hay fortaleza en
la diversidad agrícola de muchos de estos países, la cual no debiera
ser inhibida o reducida por el monocultivo extensivo, especialmente
si el hacerlo ocasiona serios problemas sociales y ambientales.
- La
dominancia del internet y otros medios modernos de informacion
podrian abrir una avenida importante para el desarrollo agricola
basado en el conocimiento, si es que estos medios no solo beneficiaran
a aquellos con acceso a capital y la tecnologia, dejando fuera
del acceso al conocimento a millones de pobres en la region. No
hay duda que el conocimiento cientifico de punta sera cada vez
mas costoso, restringido y poderoso. Las instituciones publicas
dedicadas a la investigacion y extension agricolas estan cada vez
mas debilitadas sin posibilidades de resguardar de que el conocimiento
llegue por otras vias accesibles a los miles de agricultores de
menores recursos. Por otro lado han surgido varias iniciativas
de base, como redes de agricultor a agricultor que han servido
para la difusion masiva de conociminto agroecologico.
Es claro que ha comienzos del siglo
XXI la modernizacion agricola no ha ayudado a solucionar el problema
generalizado de la pobreza rural, ni ha mejorado la distribucion
de la tierra agricola. Las opciones que se han ofrecido para modernizar
la agricultura han sido buenas en el corto plazo para los agricultures
de mejores recursos, pero no han sido adecuadas a las necesidades
ni condiciones de los campesinos. Todo esto en presencia de politicas agrarias
sesgadas contra la agricultura campesina, favoreciendo los cultivos
de exportacion no tradicionales que desplazan a los no tradicionales
y a la produccion de granos para consumo domestico. La integracion
de los paises al mercado internacional ignora las necesidades de
los mercados locales-regionales y socaba las oportunidades de mejorar
la balanza de pagos regionales a traves de un programa de seguridad
alimentaria que podria establecer las bases para reducir la pobreza
masiva y crear un modelo mas equitativo y sustentable de desarrollo.
El desafio para la region
en la primera decada del siglo XXI
Toda vision seria y realista de la agricultura Latino Americana, ineduliblemente
debe considerar los siguientes objectivos para mejorar la situacion agricola de la region :
- reducir
la pobreza
- conservar
y regenar la base de recursos naturales (suelo, agua, biodiversidad,etc)
- promover
la seguridad alimentaria a nivel local y regional
- potenciar
(empower) las comunidades rurales para que participen en los
procesos de desarrollo
- crear
alianzas institucionales que faciliten un proceso participativo
y autoctono de desarrollo
- fomentar
politicas agrarias que favorezcan el desarrollo agricola sustentable
y los mercados locales
Es importante recalcar que en esta
vision de desarrollo sustentable no se trata de encajar la cuestion
ambiental dentro de regimenes agricolas ya establecidos, sino de
buscar una sinergia real entre ecologia, economia y ciencias agrarias
y de implemetar estrategias que vayan a la raiz de la pobreza, la
degradacion ambiental y la inequidad. Concretar esta vision significara
reorientar la investigacion, ensenanza y extension agricolas para
enfrentar los desafios de la gran masa de campesinos pobres y sus
ecosistemas fragiles, pero asegurando tambien la sustentabilidad
de la agricultura comercial en zonas mas favorables y en areas intensivas
de produccion. Para esto sera necesario introducir una racionalidad
ecologica en la agricultura para minimizar el uso de insumos agroquimicos
y transgenicos, complementar los programas de conservacion de agua,
suelo y biodiversidad, planificar el paisaje productivo en funcion
de las potencialidades del suelo y clima de cada ecoregion, y potenciar
el rol multifuncional de la agricultura como generadora de ingresos,
alimentos y servicios ambientales y culturales.
Para promover los cambios necesarios,
sera importante que los profesionales agricolas que determinan politicas
economicas y de manejo de recursos entiendan que:
- la
maximizacion de los rendimientos y de la rentabilidad no se puede
lograr sin considerar los limites ecologicos de la produccion,
ni tampoco sin considerar la equidad de como los beneficios de
la produccion seran distribuidos entre los que participan en
el proceso de produccion y consumo
- los
problemas de la sostenibilidad no se pueden considerar aisladamente,
ya que los sistemas de produccion estan ligados no solo a condiciones
e instituciones locales, sino que tambien responden a presiones
economicas y de mercado a nivel nacional y global
- No
sera posible continuar realizando analisis economico que excluya
el valor de cambios en productividad o de las externalidades
asociadas a la intensificacion agricola. Ignorar los costos ambientales “escondidos” solo
sobrevalora las practicas agricolas degradantes y subestima el
valor de practicas agroecologicas que conservan recursos.
- Las
politicas agricolas que ignoran la productividad y calidad de
los recursos naturales contribuyen a disminuir la sustentabilidad
y a causar perdidas economicas significativas. Cuando se incluyen
los costos de la degradacion ambiental en el calculo de la rentabilidad
agricola, las practicas agroecologicas se perfilan competitivas
con las de corte convencional.
Para realizar un cambio importante
de la trayectoria agricola en la region sera fundamentar centrar
acciones en las siguientes areas:
- desarrollo
y difusion de practicas y tecnologias de base agroecologica
- estimular
organizacion social en comunidades rurales, facilitar acceso
a tierra y recursos productivos, asi como a servicios sociales
e infraestructura
- reformar
instituciones de investigacion y de extension, de manera que
la agenda de investigacion responda a las necesidades y problemas
locales.
- cambios
curriculares en las Universidades agricolas para preparar los
profesionales del futuro con una solida base agroecologica
- creacion
de sistemas de precios justos y de mercados solidarios y locales,
asi como incentivos (microcredito, etc) para que los agricultores
puedan adoptar practicas regeneradoras y comienzen la transicion
hacia una agricultura sustentable.
La propuesta agroecologica
Los defensores de la Revolución Verde sostienen
que los países de America Latina deberían optar por un modelo industrial
basado en variedades mejoradas ( en especial transgenicos) y en el
creciente uso de fertilizantes y pesticidas a fin de proporcionar
una provisión adicional de alimentos a sus crecientes poblaciones
y economías. El problema es que la biotecnología no reduce el uso
de agroquímicos ni aumenta los rendimientos. Tampoco beneficia a
los consumidores ni a los agricultores pobres. Dado este escenario,
un creciente número de agricultores, ONGs y otros propulsores de
la agricultura sostenible propone que en lugar de este enfoque intensivo
en capital e insumos, los países de la region deberían propiciar
un modelo agroecológico que de énfasis a la biodiversidad, el reciclaje
de los nutrientes, la sinergia entre cultivos, animales, suelos y
otros componentes biológicos, así como a la regeneración y conservación
de los recursos.
Una estrategia de desarrollo agrícola sostenible
que mejora el medio ambiente debe estar basada en principios agroecológicos
y en un método participativo en el desarrollo y difusión de tecnología.
La agroecología es la ciencia que se basa en los principios ecológicos
para el diseño y manejo de sistemas agrícolas sostenibles y de conservación
de recursos, y que ofrece muchas ventajas para el desarrollo de tecnologías
más favorables para el agricultor. La agroecología se erige sobre
el conocimiento indígena y tecnologías modernas selectas de bajos
insumos para diversificar la producción. El sistema incorpora principios
biológicos y los recursos locales para el manejo de los sistemas
agrícolas, proporcionando a los pequeños agricultores una forma ambientalmente
sólida y rentable de intensificar la producción en áreas marginales
.
En la búsqueda
por reinstalar una racionalidad más ecológica en la producción agrícolalos
científicos y promotores han ignorado un aspecto esencial o central
en el desarrollo de una agricultura más autosuficiente y sustentable:
un entendimiento más profundo de la naturaleza de los agroecosistemas
y de los principios por los cuales estos funcionan. Dada esta limitación,
la agroecología emerge como una disciplina que provee los principios
ecológicos básicos sobre cómo estudiar, diseñar y manejar agroecosistemas
que son productivos y a su vez conservadores de los recursos naturales
y que además, son culturalmente sensibles y socialmente y económicamente
viables. La agroecología va más allá de un punto de vista unidimensional
de los agroecosistemas(su genética, edafología y otros) para abrazar
un entendimiento de los niveles ecológicos y sociales de coevolución,
estructura y función. En lugar de centrar su atención en algún componente
particular del agroecosistema, la agroecología enfatiza las interrelaciones
entre sus componentes y la dinámica compleja de los procesos ecológicos
(Vandermeer, 1995).
Los agroecosistemas
son comunidades de plantas y animales interactuando con su
ambiente físico
y químico que ha sido modificado para producir alimentos, fibra,
combustible y otros productos para el consumo y procesamiento humano.
La agroecología es el estudio holístico de los agroecosistemas, incluidos
todos los elementos ambientales y humanos. Centra su atención sobre
la forma, la dinámica y función de sus interrelaciones y los procesos
en el cual están envueltas. Un área usada para producción agrícola,
por ejemplo un campo, es visto como un sistema complejo en el cual
los procesos ecológicos que se encuentran en forma natural pueden
ocurrir, por ejemplo: ciclaje de nutrientes, interacciones predador-presa,
competencia, simbiosis y cambios sucesionales. Una idea implícita
en las investigaciones agroecológicas es que, entendiendo estas relaciones
y procesos ecológicos, los agroecosistemas pueden ser manejados para
mejorar la producción de forma más sustentable, con menores impactos
negativos ambientales y sociales y un menor uso de insumos externos.
El diseño de tales sistemas está basado en la aplicación de los siguientes
principios ecológicos (Reinjntjes et al., 1992):
- Aumentar el reciclado de biomasa y optimizar la
disponibilidad y el flujo balanceado
- de nutrientes.
- Asegurar condiciones del suelo favorables para
el crecimiento de las plantas, particularmente a través del manejo
de la materia orgánica y aumentando la actividad biótica del suelo.
- Minimizar las pérdidas debidas a flujos de radiación
solar, aire y agua mediante el manejo del microclima, cosecha de
agua y el manejo de suelo a través del aumento en la cobertura.
- Diversificar específica y genéticamente el agroecosistema
en el tiempo y el espacio.
- Aumentar las interacciones biológicas y los sinergismos
entre los componentes de la biodiversidad promoviendo procesos
y servicios ecológicos claves.
Estos principios
pueden ser aplicados a través de varias técnicas y estrategias. Cada
una de ellas
tiene diferente efectos sobre la productividad, estabilidad y resiliencia
dentro
del sistema de
finca, dependiendo de las oportunidades locales, la disponibilidad
de
recursos y, en
muchos casos, del mercado. El objetivo final del diseño agroecológico
es
integrar los
componentes de manera tal de aumentar la eficiencia biológica general,
y
mantener la capacidad
productiva y autosuficiente del agroecosistema (Tabla 1). El objetivo
es diseñar una trama de agroecosistemas dentro de una unidad de paisaje,
miméticos con la estructura y función de los ecosistemas naturales.
Tabla 1
Procesos ecológicos
que deben optimizarse en agroecosistemas
• Fortalecer la inmunidad del sistema (funcionamiento
apropiado del sistema natural de control de plagas)
• Disminuir la toxicidad a través de la eliminación
de agroquímicos
• Optimizar la función metabólica (descomposición
de la materia orgánica y ciclaje de nutrientes)
• Balance de los sistemas regulatorios (ciclos
de nutrientes, balance de agua, flujo y energía, regulación de poblaciones,etc...)
• Aumentar la conservación y regeneración
de los recursos de suelo y agua y la biodiversidad
• Aumentar y sostener la productividad en
el largo plazo
Agroecologia y el diseno de agroecosistemas sostenibles
Mucha gente involucrada
en la promoción de la agricultura sustentable busca crear
una forma de
agricultura que mantenga la productividad en el largo plazo a través
de
(Pretty 1997;
Vandermeer, 1995):
- Optimizar el uso de insumos localmente disponibles
combinando los diferentes componentes del sistema de finca, por
ejemplo, plantas, animales, suelo, agua, clima y gente de manera
tal que se complementen los unos a los otros y tengan los mayores
efectos sinergicos posibles.
- Reducir el uso de insumos externos a la finca y
los no renovables con gran potencial de daño al ambiente y a la
salud de productores y consumidores, y un uso más restringido y
localizado de los insumos remanentes, con la visión de minimizar
los costos variables;
- Basarse principalmente en los recursos del agroecosistema
reemplazando los insumos externos por reciclaje de nutrientes,
una mejor conservación y un uso eficiente de insumos locales.
- Mejorar la relación entre los diseños de cultivo,
el potencial productivo y las limitantes ambientales de clima y
el paisaje, para asegurar la sustentabilidad en el largo plazo
de los niveles actuales de producción.
- Trabajar para valorar y conservar la biodiversidad,
tanto en regiones silvestres como domesticadas, haciendo un uso óptimo
del potencial biológico y genético de las especies de plantas y
animales presentes dentro y alrededor del agroecosistema.
- Aprovechar el conocimiento y las prácticas locales,
incluidas las aproximaciones innovativas no siempre plenamente
comprendidas todavía por los científicos, aunque ampliamente adoptadas
por los agricultores
La agroecología
provee el conocimiento y la metodología necesaria para desarrollar
una agricultura
que sea, por un lado, ambientalmente adecuada y, por el otro lado,
altamente productiva, socialmente equitativa y económicamente viable.
A través de la aplicación de los principios agroecológicos, el desafío
básico de la agricultura sustentable de hacer un mejor uso de los
recursos internos puede ser fácilmente alcanzado, minimizando el
uso de insumos externos y preferentemente generando los recursos
internos más eficientemente, a través de las estrategias de diversificación
que aumenten los sinergismos entre los componentes clave del agroecosistema.
El objetivo final
del diseño agroecológico es integrar los componentes de manera
tal de aumentar
la eficiencia biológica general, preservar la biodiversidad y mantener
la capacidad
productiva y autorregulatoria del agroecosistema. El objetivo es
diseñar un
agroecosistema
que imite la estructura y función de los ecosistemas naturales locales;
esto es, un sistema con una alta diversidad de especies y un suelo
biológicamente activo; un sistema que promueva el control natural
de plagas, el reciclaje de nutrientes y una alta
cobertura del
suelo que prevenga las pérdidas de recursos edáficos.
Agroecologia y agricultura campesina
Se estima que a
nivel global, aproximadamente 1.9 a 2.2 mil millones de personas
aún no han sido tocadas directa o indirectamente por la tecnología
agrícola moderna. En América Latina la proyección es que la población
rural permanecera estable en 135 millones hasta el año 2005, pero
61 por ciento de esta población es pobre y la expectativa es que
aumente. La mayor parte de
la pobreza rural (cerca de 370 millones) se centra en áreas de escasos
recursos, muy heterogéneas y predispuestas a riesgos. Sus sistemas
agrícolas son de pequeña escala, complejos y diversos. La mayor pobreza
se encuentra con más frecuencia en las zonas áridas o semiáridas,
y en las montañas y laderas que son vulnerables desde el punto de
vista ecológico. Tales fincas y sus complejos sistemas agrícolas
constituyen grandes retos para los investigadores.
Para que beneficie a los campesinos pobres, la
investigación y el desarrollo agrícolas deberían operar sobre la
base de un enfoque «de abajo hacia arriba», usando y construyendo
sobre los recursos disponibles -la población local, sus conocimientos
y sus recursos naturales nativos. Debe tomarse muy en serio las necesidades,
aspiraciones y circunstancias particulares de los pequeños agricultores,
por medio de métodos participativos. Esto significa que desde la
perspectiva de los agricultores pobres, las innovaciones tecnológicas
deben:
·
Ahorrar insumos y reducir costos
·
Reducir riesgos
·
Expandirse hacia las tierras marginales frágiles
·
Ser congruentes con los sistemas agrícolas
campesinos
·
Mejorar la nutrición, la salud y el medio ambiente
Precisamente es debido a estos requerimientos
que la agroecología ofrece más ventajas que la Revolución Verde y
los métodos biotecnológicos. Entre las características promisorias
de las técnicas agroecológicas esta el hecho que :
·
Se basan en el conocimiento indígena y la racionalidad
campesina
·
Son económicamente viables, accesibles y basadas
en los recursos locales
·
Son sanas para el medio ambiente, sensibles
desde el punto de vista social y cultural
·
Evitan el riesgo y se adaptan a las condiciones
del agricultor
·
Mejoran la estabilidad y la productividad total
de la finca y no sólo de cultivos particulares.
Hay miles de casos de productores rurales que,
en asociación con ONGs y otras organizaciones, promueven sistemas
agrícolas y conservan los recursos, manteniendo altos rendimientos,
y que cumplen con los criterios antes mencionados. Aumentos de 50
a 100 por ciento en la producción son bastante comunes con la mayoría
de métodos agroecologicos. En ocasiones, los rendimientos de los
cultivos que constituyen el sustento de los pobres- arroz, frijoles,
maíz, yuca, papa, cebada- se han multiplicado gracias al trabajo
y al conocimiento local más que a la compra de insumos costosos,
y capitalizando sobre los procesos de intensificación y sinergia.
Más importante tal vez que sólo los rendimientos, es posible aumentar
la producción total en forma significativa diversificando los sistemas
agrícolas, usando al máximo los recursos disponibles .
Muchos ejemplos sustentan la efectividad de la
aplicación de la agroecología en el mundo en desarrollo. Se estima
que alrededor de 1.45 millones de familias rurales pobres que viven
en 3.25 millones de hectáreas han adoptado tecnologías regeneradoras
de los recursos incluyendo en Brasil, 200,000 agricultores que usan
abonos verdes y cultivos de cobertura duplicando el rendimiento del
maíz y trigo, y en Guatemala-Honduras donde 45,000 agricultores usaron
la leguminosa Mucuna como cobertura para conservación del suelo triplicando los
rendimientos del maíz en las laderas. En México aproximadamente 100,000
pequeños productores de café orgánico aumentaron su producción en
50 por ciento. Es claro que
existen muchos ejemplos de iniciativas
para mejorar la seguridad alimentaria a nivel de comunidades, las
cuales han emergido a pesar de la existencia del orden macro-economico
imperante. Cada una de estas iniciativas representa un “espacio de esperanza” ( o faro agroecologico) para la gente involucrada,
que pese a su estado disperso actual comienzan a constituirse en
una masa critica que desafía el orden imperante que perpetua el hambre
y la inseguridad alimentaria. Muchas de estas
iniciativas constituyen ejemplos exitosos de acción colectiva y representan
lecciones valiosas de innovación local . La sistematización de principios
agroecologicos y sociales que soslayan el éxito de tales iniciativas
puede contribuir a la emergencia de guías metodológicas para promover
acciones hacia la seguridad
alimentaria en otras comunidades afectadas por el hambre. De hecho
a pesar de la diversidad de iniciativas a lo largo de América Latina,
las experiencias exitosas comparten una serie de comonalidades metodológicas
:
- incluyen
participación social activa sobre todo de mujeres y jóvenes
- se
basan en conocimiento tradicional y recursos locales
- usan
enfoques y principios agroecologicos
- usan
metodológias participativas en la generacion tecnologica
- las
comunidades están organizadas
- se
fomentan los mercados locales
- se
utilizan sistemas de micro-credito
y financiamiento.
Aspectos comunes a todas estas
iniciativas es el foco en la innovación local, tecnologías y la conservacion y uso recursos naturales autóctonos, el enfasis en evitar
el riesgo y la dependencia, el empoderamineto de las comunidades
y la construcción de capital humano, fomentando que la juventud se
quede en las áreas rurales.
Historias exitosas en América Latina
Estabilización de las laderas en América
Central: Quizás
el principal reto de la agricultura en América Latina ha sido diseñar
sistemas de cultivo para las áreas de laderas, que sean productivos
y reduzcan la erosión. Vecinos Mundiales asumió este reto en Honduras
a mediados de la década de los 80. El programa introdujo prácticas
de conservación del suelo como el drenaje y el diseño de canales,
barreras vegetales y paredes de roca, así como métodos de fertilización
como el uso de abono de excremento de pollos y cultivos intercalados
con leguminosas. Los rendimientos de granos se triplicaron y en
algunos casos se cuadruplicaron, de 400 kg por hectárea a 1200-1600
kg. El aumento del rendimiento aseguró una amplia provisión de
granos a las 1200 familias participantes en el programa.
Varias
ONGs de América Central han promovido el uso de leguminosas como
abono verde, una fuente gratuita de fertilizante orgánico. Los agricultores
del norte de Honduras están usando el frijol velloso con excelentes
resultados. Los rendimientos de maíz son ahora más del doble del
promedio nacional, la erosión y las malezas están controladas y los
costos de preparación del terreno son menores. Aprovechando la bien
establecida red agricultor-a agricultor en Nicaragua, más de 1000
campesinos recuperaron tierras degradadas en la cuenca de San Juan
en sólo un año de aplicación de esta sencilla tecnología. Estos agricultores
han disminuido el uso de fertilizantes químicos de 1900 a 400 kg
por hectárea, y han incrementado los rendimientos de 700 a 2000 kg
por hectárea. Sus costos de producción son 22 por ciento menores
que los de agricultores que usan fertilizantes químicos y monocultivo.
Re-creando la Agricultura Inca: En 1984 varias ONGs y agencias estatales
ayudaron a los agricultores locales en Puno-Perú, a reconstruir sus
antiguos sistemas (waru-warus) que consisten en campos elevados rodeados
de canales llenos de agua. Estos campos producen abundantes cultivos
a pesar de las heladas destructoras comunes a altitudes de 4000 metros.
La combinación de camas elevadas y canales modera la temperatura
del suelo, alarga la temporada de cultivo y conduce a una mayor productividad
en los waru-warus que en los suelos normales de las pampas con fertilización
química. En el distrito de Huatta, los waru-warus produjeron rendimientos
anuales de papa de 14 toneladas por hectárea, un contraste favorable
con el promedio regional de rendimiento de papa que es de 1-4 toneladas
por hectárea.
Varias
ONGs y agencias gubernamentales en el Valle del Colca al sur del
Perú han apoyado la reconstrucción de los andenes, ofreciendo a los
campesinos préstamos con bajos intereses o semillas y otros insumos
para restaurar los andenes abandonados. El primer año, los rendimientos
de papa, maíz y cebada mostraron 43-65 por ciento de incremento comparado
con los rendimientos de los campos en declive. Una leguminosa nativa
(tarwi) se usó en rotación o como cultivo asociado en los andenes,
para fijar el nitrógeno, minimizar la necesidad de fertilizantes
e incrementar la producción. Estudios en Bolivia, donde las leguminosas
nativas se han usado en rotación de cultivos, muestran que aunque
los rendimientos son mayores en campos de papas fertilizados químicamente
y operados con maquinarias, los costos de energía son mayores y los
beneficios económicos netos son menores que con el sistema agroecológico
que enfatiza el tarwi (Lupinus mutabilis).
Fincas integradas: Numerosas ONGs han promovido fincas
diversificadas en las cuales cada componente del sistema refuerza
biológicamente a los otros componentes -por ejemplo, los residuos
de un componente se convierten en insumos de otro-. Desde 1989 la
ONG CET ha ayudado a los campesinos del Sur-Centro de Chile a producir
alimento autosuficiente para todo el año reconstruyendo la capacidad
productiva de la tierra. Se establecieron sistemas de finca modelo
pequeñas, que consisten en policultivos y secuencias de rotación
de forraje y cultivos alimenticios, bosques y árboles frutales, y
animales. Los componentes se escogen de acuerdo a su contribución
nutricional en subsiguientes rotaciones, a su adaptabilidad a las
condiciones agroclimáticas locales, a los patrones de consumo de
los campesinos locales y a las oportunidades de mercado.
La
fertilidad del suelo de estas fincas ha mejorado y no han aparecido
problemas serios de plagas o enfermedades. Los árboles frutales y
los forrajes obtienen rendimientos mayores que el promedio, y la
producción de leche y huevos supera con creces a la de las fincas
convencionales de altos insumos. Un análisis nutricional del sistema
demuestra que una familia típica produce 250 por ciento de proteína
adicional, 80 y 550 por ciento de exceso de vitamina A y C, respectivamente,
y 330 por ciento de calcio adicional. Si todos los productos de la
finca se vendieran a precio de mayorista, la familia podría generar
un ingreso neto mensual 1.5 veces mayor que el salario mínimo legal
mensual en Chile, dedicando sólo unas pocas horas por semana a la
finca. El tiempo libre lo usan los agricultores para otras actividades,
dentro y fuera de la finca, que les generan ingresos.
En Cuba el Grupo gestor de agricultura organica
del ACTAF ayudó a establecer numerosos sistemas agrícolas integrados
en cooperativas de la provincia de La Habana. Se probaron diferentes
policultivos en las cooperativas, como yuca-frijol-maíz, tomate-yuca-maíz
y camote-maíz. La productividad de estos policultivos fue 1.45 a
2.82 veces más elevada que la productividad de los monocultivos.
El uso de abonos verdes aseguró una producción de zapallo equivalente
a la que se obtiene aplicando 175 kg de úrea por hectárea. Además,
las leguminosas mejoraron las características físicas y químicas
del suelo y rompieron eficazmente el ciclo de infestación de insectos
plaga claves.
Los casos resumidos son sólo un pequeño ejemplo
de las miles de experiencias exitosas de agricultura sostenible implementada
a nivel local. Los datos muestran que los sistemas agroecológicos,
a través del tiempo, exhiben niveles más estables de producción total
por unidad de área que los sistemas de altos insumos; producen tasas
de retorno económicamente favorables; proveen retornos a la mano
de obra y otros insumos suficientes para una vida aceptable para
los pequeños agricultores y sus familias; y aseguran la protección
y conservación del suelo, al tiempo que mejoran la biodiversidad.
Lo que es más importante, estas experiencias que ponen énfasis en
la investigación agricultor-a agricultor y adoptan métodos de extensión
popular, representan incontables demostraciones de talento, creatividad
y capacidad científica en las comunidades rurales. Ello demuestra
el hecho de que el recurso humano es la piedra angular de cualquier
estrategia dirigida a incrementar las opciones para la población
rural y especialmente para los agricultores de escasos recursos.
Sistemas orgánicos
Los enfoques agroecológicos también pueden beneficiar
a los agricultores medianos y grandes involucrados en la agricultura
comercial, tanto en el mundo en desarrollo como en Estados Unidos
y Europa. Gran parte del área manejada con agricultura orgánica se
basa en la agroecología y se ha extendido en el mundo hasta alcanzar
unos siete millones de hectáreas, de las cuales la mitad está en
Europa y cerca de 1.1 millones en Estados Unidos. Sólo en Alemania
hay alrededor de ocho mil fincas orgánicas que ocupan el 2 por ciento
del total del área cultivada. En Italia las fincas orgánicas llegan
a 18,000 y en Austria unas 20,000 fincas orgánicas constituyen el
10 por ciento del total de la producción agrícola.
En 1980 el Departamento de Agricultura de Estados
Unidos estimó que había por lo menos once mil fincas orgánicas en
Estados Unidos y por lo menos 24 mil que usaban alguna técnica orgánica.
En California, los alimentos orgánicos constituyen uno de los segmentos
de mayor crecimiento en la economía agrícola, con ventas al por menor
creciendo de 20 a 25 por ciento al año. Cuba es el único país que
está llevando a cabo una conversión masiva hacia los sistemas orgánicos,
promovida por la caída de las importaciones de fertilizantes, pesticidas
y petróleo luego del colapso de las relaciones con el bloque soviético
en 1990. Los niveles de productividad de la isla se han recuperado
rapidamente gracias a la promoción masiva de las técnicas agroecológicas
tanto en áreas urbanas como rurales. En Argentina, Brasil y Chile
la produccion organica de hortalizas y frutas se ha expandido dramaticamente,
al igual que la produccion de cafe organico en Mexico y America Central.
La mayor parte de esta produccion es para la exportacion. El gran
desafio es estimular mercados locales a precios justos, para que
las problaciones locales y en especial la de bajos recursos tenga
acceso a alimentos mas sanos, por ahora de acceso exclusivo a clases
mas pudientes.
Las investigaciones han demostrado que las fincas
orgánicas pueden ser tan productivas como las convencionales, pero
sin usar agroquímicos, consumiendo menos energía y conservando el
suelo y el agua. En resumen, hay fuerte evidencia de que los métodos
orgánicos pueden producir suficiente alimento para todos, y hacerlo
de una generación a la siguiente sin disminuir los recursos naturales
ni dañar el medio ambiente. En 1989 el Consejo Nacional de Investigación
de USA describió estudios de caso de ocho fincas orgánicas abarcando
un rango de fincas mixtas de granos/ganado de 400 acres en Ohio;
hasta una de 1400 acres de uvas en California y Arizona. Los rendimientos
en las fincas orgánicas fueron iguales o mejores que los promedios
de rendimiento de las fincas convencionales intensivas de los alrededores.
Una vez más estas fincas pudieron sostener su producción año tras
año sin usar insumos sintéticos costosos, ni degradando el suelo.
En un estudio de largo plazo realizado por el
Instituto Rodale en Pennsylvania, se probaron tres tipos de parcelas
experimentales por casi dos décadas. Una sometida a una alta intensidad
de rotación estándar de maíz y frijol soya, usando fertilizantes
y pesticidas comerciales. Otra es un sistema orgánico al cual se
ha añadido una rotación de pasto/leguminosas de forraje para alimentar
al ganado vacuno, y cuyo estiércol se ha devuelto al terreno. La
tercera es una rotación orgánica donde se ha mantenido la fertilidad
del suelo únicamente con leguminosas como cultivos de cobertura que
se incorporan al suelo durante la labranza. Los tres tipos de parcelas
han dado ganancias iguales en términos de mercado. El rendimiento
del maíz mostró una diferencia de menos del 1 por ciento. La rotación
con estiércol ha sobrepasado a las otras dos en la acumulación de
materia orgánica del suelo y nitrógeno y ha perdido pocos nutrientes
que contaminan el agua del subsuelo. Durante la sequía récord de
1999, las parcelas dependientes de químicos rindieron sólo 16 bushels
de frijol soya por acre; los campos orgánicos con leguminosas produjeron
30 bushels por acre y los que aplicaron estiércol obtuvieron 24.
Un estudio en el estado de Washington, demostro
que despues de un periodo de conversion de 5 anos, las manzanas organicas
alcanzaron niveles similares de productividad que las convencionales,
pero causando un impacto ambiental 20 veces mas bajo que la manzana
convencional. Si estos agricultores organicos fueran premiados por
sus servicios ambientales, no hay duda que economicamente serian muchisimo
mas rentables que los convencionales.
La evidencia demuestra que la agricultura orgánica
conserva los recursos naturales y protege el medio ambiente más que
los sistemas convencionales. La investigación también muestra que
las tasas de erosión del suelo son menores en las fincas orgánicas
y que los niveles de biodiversidad son mayores. El razonamiento de
ambos sistemas es totalmente diferente: los sistemas orgánicos se
basan en la suposición que en cualquier momento el área se siembra
con abono verde de leguminosas o cultivos de forraje que servirá para
alimentar a las vacas, cuyo estiércol a la vez se incorporará al
suelo. Las fincas químicas se basan en una suposición totalmente
diferente: que su supervivencia depende de una fábrica de fertilizantes
remota que a la vez está consumiendo vastas cantidades de combustibles
fósiles y emitiendo gases. La experiencia agricola organica de Norte
America y Europa es directamente transferible a los paises del cono
sur (incluyendo el sur de Brasil), de hecho ya comienza a servir
de guia para la conversion de muchos sistemas de produccion, que
incluso muestran signos de innovacion local.
Conclusiones
La Agroecología
provee una guía para desarrollar agroecosistemas que tomen ventajade
los efectos de la integración de la biodiversidad de plantas y animales.
Tal integración aumenta las complejas interacciones y sinergismos
y optimiza las funciones y
procesos del
agroecosistema tales como la regulación biótica de organismos perjudiciales,
reciclado de nutrientes y la producción y acumulación de biomasa,
permitiendo así al agroecosistema solventar su propio funcionamiento.
El resultado final del diseño agroecológico es mejorar la sustentabilidad
económica y ecológica del agroecosistema, con un sistema de manejo
propuesto a tono con la base local de recursos y con una estructura
operacional acorde con las condiciones ambientales y socioeconómicas
existentes. En una estrategia agroecológica los componentes de manejo
son dirigidos con el objetivo de resaltar la conservación y mejoramiento
de los recursos locales (germoplasma, suelo,fauna benéfica, diversidad
vegetal, etc) enfatizando el desarrollo de una metodologíaque valore
la participación de los agricultores, el uso del conocimiento tradicional
y la adaptación de las explotaciones agrícolas a las necesidades
locales y las condiciones socioeconómicas y biofísicas.
No hay duda que aplicando los principios agroecologicos,
una gran cantidad de pequeños agricultores que viven en los ambientes
marginales de la region pueden producir mucho del alimento requerido
para la soberania alimentaria. La evidencia es concluyente: nuevos
enfoques y tecnologías lideradas por agricultores, gobiernos locales
y ONGs en todo el mundo ya están haciendo suficientes contribuciones
a la seguridad alimentaria a nivel familiar, nacional y regional.
Una gran variedad de métodos agroecológicos y participativos en muchos
países muestran resultados incluso ante condiciones adversas. El
potencial incluye: aumento de los rendimientos de los cereales de
50 a 200 por ciento, aumento de la estabilidad de la producción por
medio de la diversificación y la conservación del agua y del suelo,
mejora de las dietas y los ingresos con apoyo apropiado y difusión
de estos métodos, y contribución a la seguridad alimentaria nacional
y a las exportaciones .
El escalonamiento de las iniciativas
exitosas es necesaria para expandir los efectos positivos de estos “faros
agroecologicos” para beneficiar a miles de familias y comunidades adicionales . Elementos esenciales a considerarse
en el escalonamiento incluyen:
- programas
de educación popular
- alianzas
entre comunidades y agencias externas (ONGs, universidades, servicios
de extension, etc)
- intercambios
y redes agricultor-agricultor
- aplicación
de principios agroecologicos
- políticas
agrícolas conducentes y
voluntad política local
- desarrollo
de mercados justos locales-regionales
- fortalecimiento
institucional, etc.
La difusión de estas miles de innovaciones ecológicas
tambien dependerá de las inversiones, políticas y cambios de actitud
de parte de investigadores y de quienes toman decisiones. Los mayores
cambios deben darse en políticas e instituciones de investigación
y desarrollo para asegurar la difusión y adopción de las alternativas
agroecológicas de manera equitativa, cosa que éstas sean multiplicadas
y escalonadas a fin de que su beneficio total para la seguridad alimentaria
sostenible pueda hacerse realidad. Deben desaparecer los subsidios
y las políticas de incentivos que promueven los métodos químicos
convencionales. Debe objetarse el control corporativo sobre el sistema
alimentario. Los gobiernos y organizaciones públicas internacionales
deben alentar y apoyar las asociaciones positivas entre las ONG,
universidades locales y organizaciones campesinas para ayudar a los
agricultores a lograr la seguridad alimentaria, la generación de
ingresos y la conservación de los recursos naturales.
Se deben desarrollar oportunidades
de mercado equitativas, con énfasis en el comercio justo y otros
mecanismos que enlacen más directamente a agricultores y consumidores
a nivel local, y que generen un precio justo a los agricultores.
El reto final es incrementar la inversión y la investigación en agroecología
y poner en práctica proyectos que hayan probado tener éxito para
miles de agricultores. Sin embargo es critico que para
que el escalonamiento alcance niveles significativos, las acciones
comunitarias deberan ligarse a movimientos sociales que desafían
las raíces de la pobreza, el
hambre y la inseguridad alimentaria y que demandan derechos básicos
tales como acceso a la tierra, la soberanía alimentaria, servicios
básicos de educación y salud, representación política, respeto a
la diversidad cultural.
El escalonamiento masivo de las experiencias
agroecologics deberia generar
un impacto significativo en el ingreso, la seguridad alimentaria
y bienestar medioambiental de la población en general, pero en especial
de los millones de agricultores pobres a quienes todavía no ha llegado
la tecnología agrícola moderna, y a los cuales la biotecnología no
tiene nada que ofrecer.
Referencias claves
Alcorn, J.B. 1981. Huastec noncrop resource management. Human Ecol. 9:
395.
Alcorn,
J. B. 1984. Huastec Mayan Ethnobotany. University of Texas Press,
Austin.
Altieri,
M.A. and M.K. Anderson. 1986. An ecological basis for the development
of alternative agricultural systems for small farmers in the Third
World. American Journal of Alternative Agriculture 1:30-38
Altieri,
M.A. and L. C. Merrick. 1987. Peasant Agriculture and the conservation
of crop and wild plant resources. J. Cons. Biol. 1: 49-58.
Altieri,
M.A. and L. C. Merrick. 1987. In situ conservation of crop genetic
resources through maintenance of traditional farming systems. Economic
Botany 4:86-96.
Altieri,
M.A. l990 Stabilizing hillside farming systems in the Sierrra of
Dominican Republic. IAHS-AISH Pub No 192, pp. 355-363.
Altieri,
M.A. 1991. Traditional Farming in Latin America. The Ecologist 21:93-96.
Altieri,
M.A. and S.B. Hecht 1991. Agroecology and small farm development.
CRC Press, Boca Raton.
Altieri,
M.A. and O. Masera 1993. Sustainable rural development in Latin America:
building from the bottom up. Ecological Economics 7: 93-121.
Altieri,
M.A. 1994. Biodiversity and pest management in agroecosystems.
Haworth Press, NewYork.
Altieri,
M.A. 1995. Agroecology: the science of sustainable agriculture. Westview
Press,Boulder.
Altieri, M.A. 1996. Enfoque agroecologico para el desarrollo
de sistemas de produccion sostenibles en los Andes. Centro de Investigacion,
Educacion y Desarrollo, Lima.
Altieri,
M.A., P. Rosset and L.A. Thrupp 1998. The potential of agroecology
to combat hunger in the developing world. 2020 Brief. IFPRI,
Washington, DC.
Alvarado de la Fuente, F. and H. Wiener 1998. Ofertas
agroecologicas para pequenos agricultores: doce experiencias exitosas
de agricultura ecologica. Centro
IDEAS, Lima.
Augustburger,
F. 1983. Agronomic and economic potential of manure in Bolivian valleys
and highlands. Agric. Ecosystem Environ. 10: 335-346.
Beets, W.C.
1982. Multiple Cropping and Tropical Farming Systems. Westview Press,
Boulder.
Beets, W.C.
1990. Raising and sustaining productivity of smallholders farming
systems in the Tropics. AgBe Publishing, Holland.
Blauert,
J. and S. Zadek 1998. Mediating sustainability. Kumarian Press,
Connecticut.
Brokenshaw,
D.W., D.M. Warren and O. Werner. 1980. Indigenous Knowledge Systems
and Development. University Press of America, Lanham.
Brookfield,
H. and C. Padoch 1994. Appreciating agrobiodiversity: a look at the
dynamism and diversity of indigenous farming practices. Environment 36:
7-20.
Browder,
J.O. 1989. Fragile Lands of Latin America: strategies for sustainable
development. Westview Press, Boulder.
Brush, S.B.
1982. The natural and human environment of the central Andes. Mountain
Research and Development 2:14-38.
Buckles,
D., B. Triomphe and G. Sain 1998. Cover crops in hillside agriculture.
IDRC-CIMMYT, Mexico D.F.
Bunch, R.
1987. Case study of the Guinope Integrated Development Program. Proceedings
IIED Conference on Sustainable Development, London.
Bunch, R.
1990. Low-input soil restoration in Honduras: the Cantarranas farmer-to-farmer
extension project. Sustainable Agriculture Gatekeeper Series SA23.IIED,
London.
Chambers,
R. 1983. Rural Development: putting the last first. Longman Group
Limited, Essex.
Chavez,
J. et al. 1989. Propuesta de agricultura organica para la sierra. IDEAS-CONYCET, Lima
Chang, J.H.
1977. Tropical agriculture: crop diversity and crop yields. Econ.
Geogr. 53:241-254.
Clawson,
D.L. 1985. Harvest security and intraspecific diversity in traditional
tropical agriculture. Econ. Bot. 39:56-67.
Denevan,
W.M., J.M. Treacey, J.B. Alcorn, C. Padoch, J. Denslow and S.T. Paitan.
1984.Indigenous agroforestry in the Peruvian Amazon: Bora Indian
management of swidden fallows. Interciencia 9:346-357.
Denevan,
W.M. 1995. Prehistoric agricultural methods as models for sustainability. Advanced
Plant Pathology 11:21-43.
Erickson,
C.L. and K.L. Chandler 1989. Raised fields and sustainable agriculture
in lake Titicaca Basin of Peru. In: J.O. Browder (ed), Fragile
Lands of Latin America. pp. 230-243 Westview Press, Boulder.
Flores,M.
l989 Velvetbeans: an alternative to improve small farmers’ agriculture
ILEIA Newsletter 5: 8-9
Francis,
C.A. 1986. Multiple cropping systems. MacMillan, New York.
Gliessman,
S.R., E. Garcia and A. Amador. 1981. The ecological basis for the
application of traditional agricultural technology in the management
of tropical agro-ecosystems. Agro-Ecosystems 7:173-185.
Gliessman,
S.R. 1998. Agroecology: ecological process in sustainable agriculture.
Ann Arbor Press, Michigan.
Grigg, D.B.
1974. The Agricultural Systems of the World: an evolutionary approach.
Cambridge University Press, Cambridge.
Guijt, I.
1998. Assessing the merits of participatory development of sustainable
agriculture:experiences from Brazil and Central America. In J.
Blauert and S. Zadek (eds) Mediating Sustainability pp. 100-128.
Kumarian Press, Conn.
Harwood,
R.R. 1979. Small Farm Development -- Understanding and Improving
Farming Systems in the Humid Tropics. Westview Press, Boulder.
Hecht, S.B.
1984. Indigenous soil management in the Amazon basin: some implications
for development In J.O. Browder (ed) Fragile Lands of Latin
America pp. 166-181. Westview Press, Boulder.
Holtz-Gimenez,
E. 1996. The campesino a campesino movement: farmer-led, sustainable
agriculture in Central America and Mexico. Food First Development
Report No. 10. Institute of Food and Development Policy, Oakland.
Jimenez-Osornio, J. and S. del Amo 1986. An intensive Mexican traditional agroecosystem:
the chinampa. Proc. 6th International Scientific Conference
IFOAM, Santa Cruz, California.
Lampkin,
N. 1992. Organic Farming. Farming Press, Ipswhich, England.
Nair, P.K.R.
1984. Soil productivity aspects of agroforestry. ICRAF, Nairobi.
Norman,
M.J. T. 1979. Annual Cropping Systems in the Tropics. University
Presses of Florida, Gainesville.
Ortega,E.
l986 Peasant agriculture in Latin America. Joint ECLAC/FAO Agriculture
Division, Santiago
Pimentel,
D. and M. Pimentel 1979. Food, Energy and Society. Edward
Arnold, London.
Posey,D.A.
l985 Indigenous management of tropical forest ecosystems: the case
of the Kayapo indians of the Brazilian Amazon. Agroforestry Systems
3:139-158.
Posner,J.L.
and M.F. McPherson 1982 Agriculture on the steep slopes of tropical
America. World Development 10:341-53.
Pretty,
J. 1995. Regenerating agriculture. World Resources Institute. Washington,
DC.
Pretty,
J. 1997. The sustainable intensification of agriculture. Natural
Resources Forum 21: 247-256.
Reinjtes,
C., B. Haverkort and Ann Waters-Bayer 1992. Farming for the future.
MacMillan, London.
Richards,
P. 1985. Indigenous Agricultural Revolution. Westview Press, Boulder.
Rist, S.
1992. Ecologia, economia y technologia campesina. Ruralter 10: 205-227.
Rosset,
P.M. 1997. Alternative agriculture and crisis in Cuba. Technology
and Society 16: 19-25.
Sanchez,
J.B. 1994. A seed for rural development: the experience of EDAC-CIED
in the Mashcon watershed of Peru. Journal of Learnings 1:
13-21.
Sanders,
W.T. 1957. Tierra y agua: a study of the ecological factors in
the development of Meso-American civilizations. PhD Dissertation,
Harvard University.
SANE 1998. Farmers,
NGOs and Lighthouses: learning from three years of training, networking
and field activities. SANE-UNDP, Berkeley.
Thrupp,
L.A. 1996. New Partnerships for sustainable agriculture. World Resources
Institute, Washington, DC.
Thrupp,
L.A. 1998. Cultivating diversity: agrobiodiversity and food security.
World Resources Institute, Washington, DC.
Thurston,
H.D. 1991. Sustainable practices for plant disease management
in traditional farming systems. Westview Press, Boulder.
Thurston
H.D. et al. 1994. Slash/Mulch: How Farmers use It and What Researchers
Know About It. CIIFAD-CATIE, Ithaca, NY.
Toledo, V.M. 1980. La ecologia del modo campesino de
produccion. Antropologia y Marxismo 3:35-55.
Toledo, V.M., J. Carabias, C. Mapes, and C. Toledo.
1985. Ecologia y Autosuficiencia Alimentaria. Siglo Veintiuno Editores,
Mexico City.
Treacey,
J.M. 1989. Agricultural terraces in Peru’s Colca Valley: promises
and problems of an ancient technology. In Fragile lands
of Latin America. J.O. Browder (ed). Westview Press, Boulder.
VonderWeid,J.M.
l994 Agroecology in Taua (AS-PTA) Journal of Learnings 1: 28-37
UNDP 1995. Benefits
of Diversity. UNDP, New York.
Wilken,
G.C. 1987. Good Farmers: traditional agricultural resource management
in Mexico and Guatemala. University of California Press, Berkeley.